viernes, 27 de abril de 2007

PUNT DE GANCHO

39 - El punt de gancho

Les aconsejo que conozcan un emplazamiento singular en el casco histórico de Valencia, justo en el lugar más antiguo de la ciudad. Dicen las crónicas que los romanos la fundaron en el año 138 a.C, y su centro fue en estos alrededores.

Se llega a la Plaza de la Almoina desde la Plaza de la Virgen, entrando bajo el arco que une la Catedral de Valencia con la Basílica de la Virgen de los Desamparados sobre la Calle Emilio Maria Aparicio Olmos.

En la Plaza de la Almoina tenemos un bello edificio construido en el año 1906, conocido popularmente por “Punt de gancho”. Es un edificio modernista, inconfundible y resulta extraño no ver al paseante lanzar su mirada hacia una fachada tan peculiar. Tiene a su lado, ceñido, un edificio de reciente construcción, pero ambos están casados con la historia. Tienen en común que en su emplazamiento estaban ubicadas dos capillas visigóticas que fueron utilizadas como cárceles para Valero, Obispo de Zaragoza y su diácono Vicente en tiempos de Daciano, ambos reconocidos como tales en el santoral cristiano.

La casa del “Punt de Gancho” está construida sobre la antigua cárcel de San Valero. Como testimonio, con sabor de antigüedad, ha quedado bellamente encastrada en su planta baja la puerta de la capilla reconstruida en 1710, entrada al oratorio, donde se observa en su dintel el busto del Santo. Es un entrañable edificio del arquitecto Manuel Peris en cuya alzado se contempla una pródiga decoración esgrafiada en blanco sobre rojo, de ahí el nombre al edificio, a lo largo de unas pilastras verticales que semejan troncos. Sus reminiscencias góticas y románicas, usadas por el modernismo, armonizan el conjunto de la plaza: la catedral, las capillas y las ruinas.

En el edificio adjunto y en reciente restauración fueron descubiertos los restos de la capilla visigótica. En la actualidad está abierta al publico la Cripta arqueológica de la ”Cárcel de San Vicente Mártir” o “Forn de San Vicent”, llamada así porque fue donde sufrió martirio el diácono Vicente. Este lugar, primero visigodo, luego islámico y finalmente cristiano, después de la Conquista estaba comunicada con el templo catedralicio a través de unos túneles.

A la izquierda y visto de frente, tenemos el importante centro arqueológico de las ruinas de la Almoina y a la derecha la Catedral de Valencia, donde vemos una de sus tres puertas de acceso: la románica de la Almoina.

Estamos pues ante un importantísimo rincón histórico de la ciudad de Valencia con restos que nos confirman el paso de las culturas romana, visigoda, musulmana y el asentamiento definitivo de la cristiana.

Enfrente al “Punt de Gancho” y sobre la pared de la Catedral se conserva un precioso retablo de azulejos muestra de la genuina cerámica valenciana de tonos azules y dorados donde vemos a San Vicente Ferrer procurando paz a las familias de los Villaragut y los Centelles. Y un poco más hacia el exterior, bajo el arco que comunica Basílica y Catedral, vemos adosado a la pared un altar protegido por una verja de hierros forjados. Sobre el altar, una pintura que recuerda la batalla entre tropas cristianas y moras en El Puig de Santa Maria, anterior a la Reconquista de Valencia por el Rey de Aragón. Un grabado sobre piedra en la parte superior, dice:

“En este lugar, según tradición, se celebró la primera misa al ser reconquistada Valencia por el Rey Don Jaime”

Por la belleza de su conjunto, por su historia y por los recuerdos acumulados en tan recoleta plaza, bien podría ser considerado como el más importante rincón de la ciudad. Espero que lo disfruten.

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