sábado, 8 de marzo de 2008

RUZAFA, LA TIERRA DEL GANCHO

53 - Ruzafa la tierra del gancho Cuando Damasco era la capital del mundo árabe e Hixem el gran Califa omeya, quiso éste bajar “el paraíso a la tierra” y lo construyó entre las tierras del Éufrates y la ciudad de Palmira. Al lugar le puso el nombre de Ruzafa, uno de los cien nombres que los árabes dan al cielo o edén. Abderramán tuvo que huir de aquellas tierras, dirigiéndose hacia la ciudad de Córdoba, califato dependiente de Damasco hasta que convertido en Emir, decreta a la ciudad española como Emirato Independiente. Añorando su origen, construye en la ciudad andaluza un bello jardín al que da el nombre de Ruzafa. Abd Allah, hijo de Abderramán, tuvo el encargo de su padre de reconstruir una Valencia saqueada y destrozada, a la que embelleció. Sus alrededores los convirtió en un vergel y como no podía ser de otra forma, a la zona más bella que la circundaba le puso el nombre de Ruzafa.

De todo aquello no queda nada, sólo su bello nombre. El pueblo de Ruzafa se anexionó a la ciudad de Valencia en 1877, y hasta ese momento, un histórico y rico pasado se sucedió en aquellas huertas hoy convertidas en casco urbano en el que bulle un barrio entrañable que no ignora su pasado.

La vida del barrio de Ruzafa gira en torno al mercado situado en su centro histórico, conformando un bullicioso rincón de la ciudad en el que destacan muy próximos el Convento de Nuestra Señora de los Ángeles, la Iglesia de San Valero y San Vicente Mártir y adosada a ésta, la capilla de la Comunión que la complementa.

En el mismo lugar donde se construyera este convento, emplazó Jaime I su tienda de campaña cuando estaba cercando la ciudad de Valencia; y fue allí donde el rey Zayyan firmó su rendición al rey cristiano, cuyo recuerdo reza en un bello mosaico en la fachada de la Iglesia gracias a la Agrupación Fallera de Ruzafa. La Iglesia de San Valero y San Vicente Mártir fue construida un año después de la Reconquista de Valencia en recuerdo de ambos santos: el Obispo de Zaragoza y de su diacono, el mártir patrón de la ciudad de Valencia. Destruida por un voraz incendio a principios del siglo XV se edificó una nueva Iglesia, y junto a ella, la Capilla anexa comunicadas por el interior.

El barrio de Ruzafa es popularmente conocido como “la tierra del gancho”, debido a que la Albufera llegaba hasta su entorno a través de sus canales. Para sujetar las embarcaciones utilizaban unos ganchos situados en el extremo de la “perchas”: la pértiga necesaria para navegar. Existen también otras creencias origen de esta denominación, pero menos infundadas; como que es debido a la simpatía y familiaridad de los ruzafeños. Sin descartar la que se cita debido el interés que se tenía en alcanzar al Santísimo Cristo del Grao cuando llegaba por el mar hasta la desembocadura del rio Turia, y los huertanos de Ruzafa intentaban rescatarlo para su parroquia utilizando los ganchos. También es conocido el popular barrio por el del “Contraste”, debido a la existencia en la zona de varias casas especializadas en contrastar el oro.

El Ruzafa de “dins” corresponde a un pasado sólo recordado por una generación cada vez más escasa, y cuyo único testimonio es el actual Paseo de Ruzafa. El de “fora”, cuyo punto neurálgico corresponde al actual Mercado de Ruzafa, es un lugar apacible y tranquilo cuando éste cierra sus puertas, y en donde aún quedan pequeños vestigios de sus calles estrechas, caprichosas, como recuerdos nebulosos que van desapareciendo por la renovación de un barrio en el que, sin embargo, el nombre de Ruzafa nos hace perpetuar los aromas de sus jardines y las bellezas de sus huertas, desaparecidos por el justiprecio de la modernidad. Pasear por él, recordando su historia, es perpetuar un bello rincón de nuestra ciudad.

2 comentarios:

Ente Aleatorio dijo...

Está genial la información,en breves me mudaré para ahí. :)

jolose dijo...

mira no me gusta sta pagina solo me sirvio la foto